viernes, 20 de agosto de 2010

¿Por qué dejarlo en sus manos, cuando podemos mover las nuestras?



Dia a dia, el mundo entero, entendido como sociedad y como lugar físico, se ve sometido a millones de decisiones y acciones perpetradas por cada uno de sus inquilinos. Algunos las realizan por razones genéticas, como el microscópico Streptococcus Pyogenes, una bacteria que habita en la faringe de cada uno de nosotros y se muestra inofensivo pero que en situaciones aun desconocidas induce la abominable Fascitis Necrotizante. Otros por razones biológicas-sociales como las lombrices de tierra, que a través del contacto entre ellas logran comunicarse e influir en la conducta de otra para tomar de decisiones como el siguiente desplazamiento del grupo en busca de nutrientes. La raza humana presenta una vasta gama de razones para decidir y actuar: las alegamos instintivas, políticas, biológicas, sociales, antrópicas; pero sin duda somos la única especie que tiene un historial de pensamiento que haya desarrollado un mito creacionista y tanatológico conocido y nos mostramos capaces, no solo de basar las decisiones y las acciones en estas razones, sino atribuir el desarrollo y el resultado a estas mismas: religiosas.

No es mi intención crear un debate filosófico entorno a este tema, no escribo hoy para resaltar las incongruencias de cada una de las religiones que existen en el mundo (que a mi parecer demuestran más su humanidad que su divinidad), del concepto mismo de religión, de la fe que tanto repelen los ateos, pero que a la vez una versión de ella consciente (por favor no olvidar con "sc") o inconscientemente profesan al negar la existencia sin poder probarla, de los indiferentes agnósticos, de los fervientes fundamentalistas (sin importar la religión) o de los huraños nihilistas. No. Mi intención es recordar una de las líneas que la metafísica no debería atravesar simplemente porque la polariza, genera una salida fácil para el desentendimiento de las consecuencias y permite una (aun mayor) manipulación de la información y de las personas, y he allí su principal y más peligrosa ventaja; hablo de la política.

Cuando hablo con mi mamá o con mi abuela, escucho a menudo frases como: "Eso es que dios tiene preparado algo mejor", "Es la voluntad de dios", " Si dios lo permite" o "Con la ayuda de dios". Estoy cansado de ello, pero no podré evitar que dichas frases sigan llegando de parte de ellas y de muchas otras personas que conmigo formamos parte de la población común. Y estoy, podría decir, bien con ello, porque es parte de nuestra cultura, de nuestra especie y nuestras creyentes madres y/o padres buscando lo mejor para nosotros (o lo que creen que es mejor bajo su juicio subjetivo), nos inculcan un cierto credo que nos llevará a la salvación y nos brindará felicidad eterna después de la muerte. Pero gente, estamos vivos hoy, acá, nuestras acciones tienen consecuencias instantáneas y somos nosotros perpetradores, beneficiarios y víctimas. Este tipo de frases no las tolero cuando provienen de personas que "velan" por nosotros como sociedad, que nos "representan", que toman decisiones cuyos alcances superan al individuo y transforman la comunidad.

Puede que sea algo tonto, puede que si sea una persona odiosa que busca problemas donde no lo hay y que le gusta quejarse por pendejadas, pero cuando escucho al un ministro de defensa asegurando que "con ayuda de dios todo saldrá bien para Colombia", refiriéndose al desarrollo de los encuentros que buscan normalizar la situación con Venezuela, simplemente la inseguridad y la sospecha me invade, pienso que no se hará lo necesario para que en realidad todo salga lo mejor posible para mi país, pienso que si algo sale muy mal, luego saldrá diciendo que dios así lo quería porque nos tiene preparado algo mejor. Son personas hablando con personas, cruzando sus intereses en una batalla que debería quedar en los papeles y en las palabras: allí dios no tiene nada que ver, solo lo que esas personas determinen.

La religión es una impecable herramienta de manipulación, puede dar la fuerza necesaria a un hombre para realizar un fin socialmente aceptable, como lo mostró Martin Luther King Jr. (igual sigue siendo burda manipulación, ya que el hacia "la voluntad de dios" como lo expresa en su última locución), las razones para justificar genocidios y el poder para ocultar terribles verdades (el caso de Oliver O'Grady que incluso afecta al actual papa, el entonces cardelnal Ratzinger, que se puede observar en el documental llamado Líbranos del mal "Deliver us from evil".)

Yo solo pido a un grupo de personas que se esfuercen en su trabajo, que sean conscientes de ser ellos quienes deciden el curso de numerosas situaciones, de no introducir variables que se escapan a nuestra comprensión en un juego que ya nosotros complicamos bastante, de mantener un gobierno que actua, piensa y se expresa secularmente...de recordar que en este mundo, en esta vida, dos manos trabajando hacen más que mil rezando.