sábado, 4 de abril de 2009

Del porqué inicio esto...y del cómo podría terminar...


En mi vida, siempre he luchado contra la corriente de lo común, pero muchas han sido las derrotas. Podría remitirme a cuando me negaba a abrir mi primer correo electrónico, o en aquellos tiempos en que rechacé la iniciativa de mi mamá, por casi 5 años, de comprar un celular; recuerdo que a mi hermano menor le regale uno, otro a mi papá y uno a ella, pero la idea de tener uno para mi, realmente me molestaba, lo veía como el final de mi total libertad, iba a estar al alcance de cualquiera que tuviera mi número.

Desde hace un tiempo vivo solo, lejos de mi familia; dejé atras muchas cosas y a muchas personas para aprovechar una oportunidad que no todos los días golpea las puertas de tu casa. Soy ingeniero, mi mundo son los números, el cálculo, la física; lo soy porque siempre se me facilitaron estos temas, pero mis gustos y mis placeres van más allá: son tantas las cosas que disfruto que cuando me preguntan -¿Qué te gusta hacer?- simplemente respiro profundo y trato de enumerar cada una de las cosas que llaman mi atención; es una lista bastante amplia.

Y esto, ¿qué tiene que ver? Escribir es una de esas cosas a las que me gustaria dedicarme (o al menos dedicarle mas tiempo), porque siempre he admirado a aquellos que con palabras justas logran transmitir más que una idea, logran plasmar en simples cojuntos de trazos pensamientos, sentimientos, ilusiones, vivencias...es una habilidad que muchos tenemos pero que en realidad pocos saben usar. Personalmente, siempre he tratado de dar a conocer lo que pienso, me gusta hacerlo y me gusta que la gente lo haga; es asi como enriquezco mi conocimiento. Por alguna razón siempre he encontrado fascinación en escribir mis vivencias y pensamientos...la verdad no se el porqué.

Soy un hombre de arranques. de un momento a otro puede empezar a hacer algo, solo porque impulsivamente, se me ocurrió: hace un tiempo también. empecé a llevar una bitácora de mi vida, de los hechos y situaciones que consideraba relevantes...me he dado cuenta también que soy un hombre cuya perseverancia desvanece con el tiempo, pero siempre con la posibilidad de reactivarse...hoy, mi bitácora cumple más de un año sin ser actualizada; el arte de la procrastinación.

¿Y? Antes de dejar mi normal vida, mi familia y demás personas a 9000km de distancia, alguien que me decía que me quería mucho, propuso que crearamos un blog para escribirnos y estar, de cierto modo, "en contacto". En ese entonces dije que no, porque simplemente no iba a tener el tiempo para escribir. Hoy, abro este blog con su primera entrada, movido por un arranque: porque me acorde de aquel entonces cuando aquella persona lo propuso, porque recorde mi bitácora que ahora debe tener encima una considerable capa de polvo, porque hoy tuve ganas de escribir de nuevo...

No pretendo obtener nada particular con esto, no es mi intención cambiarle la vida a alguien que leyó alguna de mis entradas, no creo escribir tan profunda y trascendentalmente, ni tampoco es mi finalidad darme a conocer al mundo...es simplemente una cuestión de hacer algo que me gusta y que mi ser, hoy me lo pedía. El fantasma de la procrastinación viaja junto a mi un acompañante no deseado; no he logrado que se vaya. Es por esto que la probabilidad de que pase mucho tiempo antes de que realice una nueva entrada o de que no la vuelva a hacer, es alta.

Para un ser impulsivo como yo, las cosas pueden ser mas inciertas de lo normal. Mañana podría cambiar los bits por la tinta y estar escribiendo de nuevo, en mi vieja bitácora. Lo cierto es que siempre buscaré de hacer, de una u otra forma, lo que más me gusta.

1 comentario:

  1. "...porque siempre he admirado a aquellos que con palabras justas logran transmitir más que una idea, logran plasmar en simples cojuntos de trazos pensamientos, sentimientos, ilusiones, vivencias...es una habilidad que muchos tenemos pero que en realidad pocos saben usar."
    Por lo que he leído hoy: vos sos sabés de los que la saben usar. Muy buenos textos hermano.

    ResponderEliminar