sábado, 17 de octubre de 2009

De lo que siento e este preciso momento...




Siento ganas de llorar...

...pero no puedo...

jueves, 24 de septiembre de 2009

De los días en los que miro hacia atrás...

Caminamos.

Nos dirijimos a un lugar que no conocemos, nos imaginamos como serán los senderos que recorreremos, vemos los pasajes que nos rodean en nuestro ahora y recordamos con melancolía, alegría o desdén las rondas del ayer. Hoy, quiero detenerme un momento en mi recorrido, solo por unos minutos, sentarme a la orilla de esta senda, girarme ciento ochenta grados y contemplar aquellas rondas pasadas, recordar a todas esas personas cuyos caminos con el mio se han cruzado, personas que estuvieron y ya no están, personas que no fueron y quieren ser, personas que siempre fueron y aun son, personas que no vieron y aun no ven, personas que junto a mi caminaron, personas que solo una vez frente a mi cruzaron, personas que a mi camino nunca se aproximaron y aquellos que si lo hicieron pero nunca cuenta me di.

Miro atrás y la vista me deja perplejo, me parece que ya ha sido bastante el camino recorrido...curvas, rectas, altos, bajos...es un camino esculpido por el tiempo y por mis pies, por las miradas y las palabras de muchos...y por los sentimientos de otros tantos. No ha sido excesivamente duro, pero tampoco ha sido completamente sencillo llegar hasta aca. Siento un poco el cansancio que estos años imprimen sobre mi humanidad; quisiera quedarme sentado aquí, en este momento, para siempre...me siento bien en donde estoy.
Pero sé que no es posible hacerlo, porque el camino te llama, te arrastra te hace seguir caminando hasta cuando el decida de concluirse...no sé que tan lejos de mi meta me encuentro; sé que si miro hacia adelante, un gran vacío encontraré, que vas cerrando paso a paso como cuando cierras una cremallera; sé que un dia la cremallera se cerrará completamente e indicará el fin de mi camino; no me aterra la idea, solo espero que cuando suceda, no queden dientes sin cerrar.

lunes, 27 de julio de 2009

De cuando lo que hace falta es una mirada...


He perdido el sueño. Mi biorritmo es un desastre. No tengo rutina y no encuentro que hacer. Un sentimiento de desespero me invade dia a dia, me asfixia; el problema es que no sé qué es y por lo tanto no sé cómo afrontarlo.

Me despierto y ya he perdido medio dia. Tengo fuerzas para levantarme de la cama, pero mi mente repasa y no encuentra razones para hacerlo impidiendome iniciar el éxodo de mi aposento. Cierro los ojos, me concentro y pienso...pienso...pienso...¡pero en eso ya pensé ayer! ¿Acaso he encontrado los límites de mi consciencia? Es frustrante y abrumador; sé que lo es, pero ¡no sé qué es!

Un sutil movimiento llama la atención de todos mis sentidos. Abruptamente, la extraña sensación de no estar solo en mi habitación se convierte en un rompecabezas que mi mente empieza a decifrar. Giro mi cabeza para desmentir mi memoria, pero al parecer está mas lúcida que el resto de mi ser. Me da la espalda y no logro decifrar quien es. Esbelta, cabellos oscuros, lisos y en cortes cortos asimetricos. Pienso que tendrá los ojos verdes. En este punto me pregunto, ¿en realidad importa quién es?

Mi nevera está mas vacía que mi motivación...lo siento por ella si se despertara con hambre...no hay forma de improvisar. Evaluo la posibilidad de simplemente quedarme allí esperando que se despierte y simplemente se vaya...la curiosidad por saber su identidad no es algo trascendental para mi en este momento...tengo problemas más grandes...solo que no sé cuáles son. Finalmente decido escabullirme silenciosamente. Le dejo una nota y 5 Euros para que coma algo...no soy de piedra, solo que no me interesa en este momento.

Salgo de mi edificio y llego a la calle, es un dia caluroso, pero mayormente nublado. Miro a mi izquierda y a mi derecha. Nadie conocido, nadie con saludos, nadie con preguntas y nadie con respuestas. Miro al suelo y recuerdo que me encuentro en un mundo de extraños. Fué mi decisión. Era lo que quería hace un par de años. Ahora, no sé lo que quiero y tampoco lo que no quiero.

Empiezo a caminar, simplemente a caminar, sin un rumbo fijo, en cada esquina decido que curso seguir. Veo una parada de autobús pero no sé que rutas transitan por ella. No me interesa, pero tomaré uno, el segundo que pase. Mi autobús de hoy resulto ser el número 56. Subo a él; miro a mi izquierda y a mi derecha. Nadie conocido, nadie con saludos, nadie con preguntas y nadie con respuestas de nuevo, solo el conductor, un infante, un hombre de color, otro árabe o persa, tal vez, 5 señoras ensimismadas en sus pensamientos y 5 muchachas jovenes de las cuales 2 hablan entre ellas sosteniendo maletas de turista, una habla por celular, una mira por la ventana y la última me mira directamente a los ojos.

Ojos verdes, profundos, impactantes, los que llamaría unos hermosos ojos. Por un momento recuerdo cuando era lo que más apreciaba...las miradas hermosas de las mujeres...las detallaba, las seguía, las leía, me embelesaban, me perdía en ellas...de ser un tiempo atrás esta historia tomaría un rumbo diferente y tal vez mucho más interesante. Pero hoy no va a suceder eso. Mi mente se sonrie, pero mis labios no se inmutan, mis ojos la ignoran y se pierden en el horizonte. Esto está mal. En realidad debo saber qué es lo que me pasa si quiero volver a iluminar mis dias con los ojos de las mujeres.

Bajo del autobús en alguna parada y empiezo a caminar. Estoy en otro lugar, pero siento que nada ha cambiado. Camino hasta un gran parque, en el que mucha gente se ha reunido el dia de hoy. Miro a mi izquierda y a mi derecha. Nadie conocido, nadie con saludos, nadie con preguntas y nadie con respuestas una vez más. Camino entre el césped y los árboles...tal vez en ellos encuentre la respuesta...y la pregunta. Camino a lo largo de la orilla de un rio, posiblemente en sus corriente encuentre la fuente de mi alivio...y de mi enfermedad.

Mi peregrinaje no encuentra éxito en ningún lugar y mi humanidad exige atención así que me acerco al restaurante mas cercano. Es un buen restaurante, no es la primera vez que estoy allí, pero si es la vez en la que más lleno lo he visto. Entro y la puerta se cierra a mis espaldas. Miro a mi izquierda y a mi derecha. Nadie conocido, nadie con saludos, nadie con preguntas y nadie con respuestas; al menos esto ya parece una rutina. Familias, parejas, grupos de amigos o al menos de colegas o compañeros se han dado cita aquí para compartir un rato de sus vidas, o para mostrarme cuan solo estoy. Tomo una mesa para dos, ya que mi maleta también necesita descansar. Realizo mi pedido y rápidamente aparece ante mis ojos, mi cena. La comida se ve deliciosa, pero ya no sabe igual. Ha perdido su sabor, su rutina. ¿Estará tan desesperada como yo por saber qué es lo que le pasa? Termino de comer, me levanto, pago y abandono el recinto, dirigiendome a la parada de autobuses más cercana.

Sigo caminando, no me molesta hacerlo, de hecho, lo disfruto, porque es el momento en el que puedo concentrarme más...un tiempo atrás habría dicho que lo disfruto porque es el momento en el que puedo pensar y estar conmigo mismo ya que casi a nadie le gusta caminar...hoy es diferente...hoy lo hago, porque es lo único que se me ocurre hacer.

¡Un momento! ¡Debe ser eso! ¡Ahora es tan obvio! Mi problema es que estoy solo, me siento solo, porque no he dejado que nadie atraviese la barrera que puse entre los otros y yo. La solución es sencilla. Rompe tus predisposiciones y socializa. Siento una pequeña sonrisa que se dibuja en mi boca y llena de tranquilidad todo mi ser. He llegado a la parada de autobús. El próximo bus que me llevará a casa tardará un poco, así que tomo asiento y tranquilamente me pongo a esperar.

Poco después, la soledad en la parada se evapora con la presencia de una joven. Es delgada y tiene los cabellos rubios, algo ondulados y largos. No logro distinguir su rostro, pero me pareció familiar. Me levanto y me acerco a ella. Cuando se gira, mi lúcida memoria me confirma, que la conozco. Se llama Nadya, es búlgara, nos vimos por última vez hace seis meses, creo que es muy agradable y simpatica y tiene ojos verdes. Empezamos a hablar, me cuenta que ha hecho últimamente y yo le relato lo poco que he hecho. Entre palabras, el tiempo pasa, lo suficiente para que con miradas aceptemos que nos gustabamos y que aun es así, con palabras concordemos que hacer, con acciones firmemos nuestro pacto y para que llegue el autobús que nos llevará a mi hogar.

Subimos al autobús. Miro a mi izquierda y a mi derecha. Nadie conocido, nadie con saludos, nadie con preguntas y nadie con respuestas. Esta vez también miro al frente y alli está ella con sus hermosos ojos verdes que me hipnotizan y con sus carnosos labios que me invitan a besarlos. Llegamos a mi apartamento y mi memoria me pone en alerta...solo recuerda una persona saliendo del apartamento esta mañana. Me adelanto serenamente, abro la puerta con algo de temor, aunque no sé porque...no hay compromisos, no le debo lealtad a nadie...sobre la mesa veo una nota que dice: "Linda velada, me gustaría que se repitiera ¿y a ti? Llámame. Kisses. Jana. PS: eres un gran cocinero :P". La tomo y la guardo en mi bolsillo. Ella entra, cierra la puerta fuertemente y empieza a jugar conmigo. Es provocadora, tentadora, será una gran noche, además se qué me pasa, se cómo remediarlo y lo más importante: no me siento solo.

Me despierto, pienso y algo me asusta, me siento igual que ayer. Pensé que lo tenía solucionado, pero al parecer no es el problema verdadero; si eso es cierto, entonces, ¿qué es?. Tengo fuerzas para levantarme de la cama, pero mi mente repasa y no encuentra razones para hacerlo impidiendome iniciar el exodo de mi aposento. Cierro los ojos, me concentro y pienso...pienso...pienso...¡pero en eso ya pensé ayer! ¿Acaso he encontrado los límites de mi consciencia y de mis palabras? Es frustrante y abrumador; sé que lo es, pero ¡aún no sé qué es!

Un sutil sonido llama la atención de todos mis sentidos. Abruptamente, la extraña sensación de no estar solo en mi habitación se convierte en un rompecabezas que mi mente empieza a decifrar. Giro mi cabeza para desmentir mi memoria, pero al parecer está mas lúcida que el resto de mi ser. Me da la espalda y no logro decifrar quien es. Esbelta, cabellos rubios, algo ondulados y en cortes largos con capas. Aprendes algo viendo a las mujeres por la espalda. Pienso que tendrá los ojos verdes. En este punto me pregunto, ¿en realidad importa quién es?

Mi nevera está mas vacía que mi motivación y mi cajón de respuestas y preguntas...estoy cansado de esto...no entiendo qué es lo que sucede, qué es lo que me frena, lo que me asusta...tal vez estoy llegando al final de lo que mi vida lógica me puede ofrecer, estoy pasando por una crisis de la temprana edad, o es el sentimiento de que el tiempo se esta yendo velozmente y saber que no tengo control sobre eso o quizas perdi el control de mi vida y de su sentido...puede ser una o muchas cosas o ninguna...en realidad no lo sé...es probable que no sea nada en realidad y lo único que deba hacer, es llenar de nuevo mi nevera.

jueves, 18 de junio de 2009

De las rimas que creo cuando pienso en el pasado...



Today I just wanted to say hi...
I thought about you all the afternoon...
I'll like to have you next to me...
I really want to see you soon...

Last days have been kind of sad...
grey, slow, cloudy, rainy days...
but my soul is rather calm...
like the water does in the bays...

But why so calm? you do may ask...
what is your secret? can you tell...
a source of happines resides in me...
so big and bright I cannot spell...

Are just the memories of better times...
when you were here just next to me...
when your big smile, and pretty eyes...
were the only things I could just see...

And all those memories remind me that...
my soul and mind are split in two...
one of them is waiting here with me...
the other is always next to you...
sharing together the same sky...
feeling the ocean so deep and blue...
painting with colours our daily lifes...
once in a while making a soup...
conquering countries, laughing at once...
discovering secrets, watching the moon...
huging each other within a dance...
inventing words as you used to...
Did I fall in love? then I should ask...
You surely did!!! someone would do...
But then I look up behind my mask...
It's rather deeper: I just love you...

viernes, 10 de abril de 2009

De la estación de la tristeza...


Para Татяна, Jolie, Sylvie, Jana, Carlos y Biagino.

Hoy es una de aquellas pocas madrugadas es las que siento que pierdo un poco de mi ser. Son las 3:00 am, estoy despierto y no pretendo dormir. Busco cualquier actividad que me mantenga despierto, esperando un momento que sé no puedo evitar, como aquel que condenado a muerte, espera con ansia, impaciencia y resignación, que el sol se muestre en el horizonte, indicando el ocaso de la esperanza.

Divago, pienso, recuerdo.

La parte que pierdo de mi ser, tampoco duerme. Está en algún punto de la habitación en la que yo me encuentro. También está ocupada, pero no de la misma forma que lo hago. Ella se prepara para ser perdida; se mueve de un lado al otro, repasando cada uno de los rincones del lugar, buscando por cada trazo de su más reciente historia. La siento tan ocupada, que en realidad no sé si se da cuenta de la magnitud del hecho que está por acontecer.

Son las 4:00 am, el tiempo sigue su inmutable trayectoria. Sentimientos de tristeza empiezan a llenar mi cuerpo. Es simplemente una reacción a una situación conocida. No es la primera vez que este momento se presenta en mi vida y tengo la certeza que no será la última; lamentablemente, conozco el guion y el camino a seguir de esta obra. Sé con certeza cuál será el próximo movimiento; sé cuál será el último.

4:45 am. La hora se acerca, pero la ejecución no se llevará a cabo aquí. Los reos serán escortados por las sombras de la noche a lo largo del camino de las verdes hojas, hasta llegar al destino inevitable. Una última mirada al pasado, esperando no olvidar algo ya que no habrá tiempo para arrepentirse. Con el primer paso se cierra una puerta; ya no hay vuelta atrás. El frío trata de atraparme, pero es lo que menos me interesa en este momento. Comienzo a recorrer un camino ya conocido, arrastrando conmigo el peso de la impotencia. Mis pasos, que antes sonaban al unísono, empiezan a perder su armonía. Mi ser se está rasgando.

Hemos llegado. Aunque parece un lugar común para cualquier otra persona, es un lugar al que miro con desdén, con melancolía, porque siempre se ha quedado con una parte de mi y hasta el dia de hoy ninguna de aquellas partes que me ha arrebatado, ha regresado. Son las 4:55 am en "La estación de la tristeza": así es como la identifica mi mente. La estación de la cual a tantos he visto partir, pero a la cual ninguno, jamás, he visto llegar.

Hoy el turno es para un muy querido amigo, un hermano. En el pasado, también ha sido el turno para compañeros de aventuras, colegas de vida y amores fugaces. Cada uno representa un vacío en mí. Los últimos 5 minutos son la única parte de la historia que cambia cada vez que este deja-vu se manifiesta. Llamada a abordar. Quedan 5 minutos; 5 minutos en los que se intercambian palabras, risas, consejos, agradecimientos y planes con los amigos; miradas caricias, besos, abrazos y promesas con las que fueron mis fieles amantes y compañeras. Y entonces, la última llamada.

Son las 5:00 am. Mi ser está una vez más dividido en dos; la distancia empieza a crecer con el último adios, un adiós insonoro debido a la barrera de vidrio que se haya en la mitad. Una última mirada o un último ademán empieza a perderse en la distancia y en el tiempo. Empiezo mi regreso a casa cansado, algo triste, muy pensativo, tratando de adivinar cuándo será la próxima vez que vendré a este lugar...y sobre todo, cuándo será mi turno...aquel entonces en el que no sea yo quien se quede a escribir profundos, complejos y banales lineas y pensamientos, sino el que se va a seguir su camino, su vida, para ser fiel a la historia y nunca más volver al lugar del que partí.

sábado, 4 de abril de 2009

De las cosas que me incentivan a seguir...


Tengo una muy querida prima, que alguna vez me preguntó: ¿Cómo hacía para seguir adelante cuando estaba deprimido? ¿Qué era lo que me incentivaba a seguir adelante?

La siguiente es una copia del correo que le envié, por lo que la redacción, la puntuación y la gramática, no son de lo mejor: ofrezco disculpas por ello...

Un abrazo para Paula.

¡Hola Primita!...esta mañana vi sus mensajes...es normal estar bajo de nota de vez en cuando...uno se debe preocupar si sucede frecuentemente o por un periodo prolongado de tiempo...así que simplemente debemos encontrar la fuente de desanimo, que generalmente es lo mas difícil de hacer, y luego proceder a corregir o a desviar el problema...

Respecto a tus preguntas pequeña salta charcos...le voy a contar como se formo una parte de mi personalidad...desde pequeño, en el jardín, mi Mama siempre me exigió mucha dedicación en mis planas y dibujos, lo que resulto en un estudiante de alto nivel...todos estaban orgullosos...luego entre al Colegio y mi Mama continuaba a exigirme pero era cada vez mas difícil, debido a que conocí la competencia, lo cual generaba que me empeñara mucho mas...así conseguí los mejores puestos en la primaria...todos estaban orgullosos de lo inteligente que era...llego el bachillerato, la competencia continuaba, pero mi Mama ya no estaba exigiéndome, en el fondo pienso que ella pensaba que había terminado "mi entrenamiento y podía seguir solo" entonces entro mi Papa a jugar un Rol importante...cuando tenia alguna duda, acudía a el...algunas veces me respondía, pero la mayoría de veces su respuesta era: "Busque en...un diccionario, un libro, en el periódico..."...a primera vista, se podría decir que mi Papa no me ayudaba, pero con el tiempo llegue a la conclusión de que mi Papa me dio una herramienta excepcional...la autosuficiencia...así fue, seguí mis estudios de bachillerato, aprendiendo por mi mismo...y ahora no solo la familia que estaba orgullosa de los logros alcanzados en el pasado, esperaba resultados sino que los mismos compañeros del colegio y los profesores que me conocían esperaban esos resultados...el ICFES, las notas, las simples izadas de bandera, los "quiz"...¿ya sabe para donde va todo esto? En fin, salí del Colegio, como uno de los mejores estudiantes...No como el mejor. Eso fue algo que me ayudo mucho, no haber sido el mejor del Colegio, con eso aprendí que no hay que ser el mejor, sino dar lo mejor…pero de verdad, dar lo mejor…no simplemente decir: “No puedo dar mas”… sino buscar decir: “No puedo dar mas, pero si intento por este lado…”… ¿entiende el punto?

Es no quedarse estancado…En fin, comencé la Universidad y como te has dado cuenta, la competencia es abrumadora…encuentras en tu camino, genios, vagos, gente que se esfuerza por obtener algo, y gente que tiene ventajas, palancas, parla, belleza…de todo, y todo eso juega en la competencia…alguna vez alguien me dijo: “En el Colegio, se aprende a convivir; en la Universidad se aprende a competir.” Y es muy cierto…la Universidad es el momento y lugar optimo para darse cuenta de que es capaz uno, de que tan bueno se es tomando decisiones, de que tanta resistencia se tiene, y lo mas importante y que no mucho entienden, de que tan hábil se es para encontrar el equilibrio de las cosas, de el entorno y de uno mismo…uno puede decidir matarse estudiando día y noche…e increíblemente aun así puedes perder un parcial…así que lo que se consigue es deprimirse y matarse aun mas para el segundo…es un circulo vicioso, fracasaras como persona integral…o puede decidir de no estudiar y pasársela de rumba en rumba…tendrás muchos contactos y conocerás muchas personas…serás probablemente una persona socialmente inteligente, pero fracasaras como persona integral también…uno no puede obsesionarse ni con las personas ni con el trabajo…las obsesiones no llevan a ningún lugar bueno…el tiempo fue pasando, y ahora semestralmente la gente esperaba resultados: afortunadamente, pero cada vez con mayor dificultad, estos eran buenos

En algún punto de la carrera, en particular los ing. Electrónicos, nos preguntamos: “Por que estudiamos esto, comemos m***** como ninguno y a la larga un ing. Industrial, que se la paso la U en fiestas y consiguiendo notas de 4.3 para arriba como si nada terminara ganando mas que uno y si fuera poco como jefe de uno”…uno llega a la conclusión que uno quiera…yo llegue a esta: “Porque me gusta exigirme, porque lo que inicio mi Mama, quedo en mi, me gustan los retos, no me gustan las cosas ganadas fácilmente, rayo con el masoquismo, pero así es, me da satisfacción hacer o llegar a donde otros ni siquiera se atreven”…yo deje de ser el mejor ase un buen rato, pero sigo dando mi mejor esfuerzo sin exagerar…doy lo que me exige el momento y un poco mas…es mi forma de ser único…


Conclusión: Cosas que incentivan a Andrés:

Sobresalir sin necesariamente ser el mejor.

La sed de conocimiento.

Seguir los pasos que siguieron los mejores.

La mala costumbre que cree en los que me conocen de dar buenos resultados…es tal vez el mayor peso que cargo en la vida…no es por nada, pero se que soy modelo a seguir de mucha gente, y la gente se siente orgullosa de hablar de mi, hablar conmigo…y se ha dado cuenta, mi abuelito siempre me pregunta: “¿Cómo va el estudio?”…decirle que va bien, se que le da tranquilidad y orgullo, y dar eso a la gente es bueno…me gustaría que las personas que me toman como ejemplo también hicieran grandes cosas…en el fondo le daría aun mas sentido a lo que he hecho…

Por los esfuerzos de mis Papas a lo largo de estos años…soy como la semilla que ellos con esmero sembraron y cuidaron mientras era pequeño…ahora como árbol, es mi deber dar buenos frutos…yo lo llamaría, justa retribución.

Y lo mas importante por mi, porque hace parte del equilibrio que he encontrado y que día a día voy mejorando. Ojo…usted puede leer esto y pensar que mi vida es buenísima, que todo me ha salido bien…no se equivoque con ese razonamiento…muchas cosas me han salido mal, unas por culpa MIA, otras porque simplemente eran inalcanzables para mi, es triste pero si existen cosas inalcanzables para las personas, pero no esta de mas intentar alcanzarlas, para saber cuan cerca llego, fijar eso como un limite, apuntar a ese limite y poco a poco aumentar ese limite…es como cuando se sumerge en una piscina queriendo saber que tan profundo puede llegar…muchos podrán primero intentarlo en una piscina de un metro y llegar al fondo (digamos que ganan un punto), luego pasan a la de 2 metros y lo logran (ganan 2 puntos llevan 3), luego a la de 3 metros y lo logran (ganan 3 llevan 6), luego a la de 4 y lo logran (ganan 4 llevan 10), cuando intentan la de 5 no alcanzan: resultado 5 intentos, 4 victorias, 1 derrota, 10 puntos…YO lo hago así: me sumerjo en la mas profunda, y no llego al fondo pero se hasta donde llegue (1 derrota 0 puntos, y digamos que logre bajar 4 metros, en los siguientes 4 intentos me sumerjo en la de 4 metros logrando llegar al fondo…resultado: 5 intentos, 4 victorias, 1 derrota, 16 puntos (4 por cada una de 4 metros…condiciones iguales, no llevan al mismo resultado que en esta ocasión me da la victoria a mi…que nos enseña esto? Ser inteligente, ver las posibilidades de afrontar una situación, problema o reto, aprovechar el tiempo, aprovechar al máximo cada posibilidad, no temer a la derrota y aprender de ella, conocer los propios limites y sacar ventaja de conocerlos…la vida no es fácil, para nadie…a cada uno se le complica de alguna forma…busque el equilibrio…no importa que se equivoque buscándolo, siempre y cuando aprenda algo del error, este informada de las cosas que le interesan…conciertos, música, oportunidades de becas, que le gusta al tipo que le gusta, cuando sale la película que quiere ver…de todo…saber moverse, aprender a tener a la gente de su parte, aprender a hablarse a la gente, aprender a hablar, y ganarse la confianza y el apoyo de la mayor cantidad de gente posible…

Creo que eso es el 60% de las cosas que le puedo aconsejar/decir desde lo que he aprendido de mi experiencia en esto que llaman vida…aun hay mas pero el mensaje esta ya muy largo…además, no le puedo contar todo porque me quedaría sin argumentos ni respuestas cuando estemos hablando en otro momento…usted sabe, para parecer inteligente e intelectual…jejeje…ud hallara razones que yo no conozco y formara su propia versión de este texto poco a poco…cuando tenga como llenar 3 paginas y unos cuantos renglones, no dude en enviármelo…espero que esta recopilación de palabras le sirvan de algo…animo…no pierda el tiempo con gente necia, tonta o que de ninguna forma, podrían aportar algo bueno en su vida…estamos en contacto "piccola"!!! Suerte y sumérjase hasta donde mas pueda…sin ahogarse… (Sumergirse no quiere decir mátese estudiando, sino esfuerzo en TODAS las cosas que haga)…CHAO!



Por último quisiera solo decir que se que generalizar es de las peores cosas que se pueden hacer a la hora de juzgar; reconozco que fue error mio decir lo que dije respecto a los Ingenieros Industriales y aunque no sea justificación, solo puedo decir que el 90% de los que conozco, caben en la descripción que di, aun si por el restante 10% esté dispuesto a meter las manos en el fuego.

Del porqué inicio esto...y del cómo podría terminar...


En mi vida, siempre he luchado contra la corriente de lo común, pero muchas han sido las derrotas. Podría remitirme a cuando me negaba a abrir mi primer correo electrónico, o en aquellos tiempos en que rechacé la iniciativa de mi mamá, por casi 5 años, de comprar un celular; recuerdo que a mi hermano menor le regale uno, otro a mi papá y uno a ella, pero la idea de tener uno para mi, realmente me molestaba, lo veía como el final de mi total libertad, iba a estar al alcance de cualquiera que tuviera mi número.

Desde hace un tiempo vivo solo, lejos de mi familia; dejé atras muchas cosas y a muchas personas para aprovechar una oportunidad que no todos los días golpea las puertas de tu casa. Soy ingeniero, mi mundo son los números, el cálculo, la física; lo soy porque siempre se me facilitaron estos temas, pero mis gustos y mis placeres van más allá: son tantas las cosas que disfruto que cuando me preguntan -¿Qué te gusta hacer?- simplemente respiro profundo y trato de enumerar cada una de las cosas que llaman mi atención; es una lista bastante amplia.

Y esto, ¿qué tiene que ver? Escribir es una de esas cosas a las que me gustaria dedicarme (o al menos dedicarle mas tiempo), porque siempre he admirado a aquellos que con palabras justas logran transmitir más que una idea, logran plasmar en simples cojuntos de trazos pensamientos, sentimientos, ilusiones, vivencias...es una habilidad que muchos tenemos pero que en realidad pocos saben usar. Personalmente, siempre he tratado de dar a conocer lo que pienso, me gusta hacerlo y me gusta que la gente lo haga; es asi como enriquezco mi conocimiento. Por alguna razón siempre he encontrado fascinación en escribir mis vivencias y pensamientos...la verdad no se el porqué.

Soy un hombre de arranques. de un momento a otro puede empezar a hacer algo, solo porque impulsivamente, se me ocurrió: hace un tiempo también. empecé a llevar una bitácora de mi vida, de los hechos y situaciones que consideraba relevantes...me he dado cuenta también que soy un hombre cuya perseverancia desvanece con el tiempo, pero siempre con la posibilidad de reactivarse...hoy, mi bitácora cumple más de un año sin ser actualizada; el arte de la procrastinación.

¿Y? Antes de dejar mi normal vida, mi familia y demás personas a 9000km de distancia, alguien que me decía que me quería mucho, propuso que crearamos un blog para escribirnos y estar, de cierto modo, "en contacto". En ese entonces dije que no, porque simplemente no iba a tener el tiempo para escribir. Hoy, abro este blog con su primera entrada, movido por un arranque: porque me acorde de aquel entonces cuando aquella persona lo propuso, porque recorde mi bitácora que ahora debe tener encima una considerable capa de polvo, porque hoy tuve ganas de escribir de nuevo...

No pretendo obtener nada particular con esto, no es mi intención cambiarle la vida a alguien que leyó alguna de mis entradas, no creo escribir tan profunda y trascendentalmente, ni tampoco es mi finalidad darme a conocer al mundo...es simplemente una cuestión de hacer algo que me gusta y que mi ser, hoy me lo pedía. El fantasma de la procrastinación viaja junto a mi un acompañante no deseado; no he logrado que se vaya. Es por esto que la probabilidad de que pase mucho tiempo antes de que realice una nueva entrada o de que no la vuelva a hacer, es alta.

Para un ser impulsivo como yo, las cosas pueden ser mas inciertas de lo normal. Mañana podría cambiar los bits por la tinta y estar escribiendo de nuevo, en mi vieja bitácora. Lo cierto es que siempre buscaré de hacer, de una u otra forma, lo que más me gusta.