jueves, 27 de agosto de 2015

Checkmate.

That's it.
It's done.
You know you're done.

The player has made it's move and you didn't manage to foresee it. You've fallen into it's strategy. You've been read and now it's over. Do you feel that heavy load? It's the weight of your passive nature.
You got many chances, form the beginning of this match, to sort it out, to make it work on your favour; still every single decision and action that you've taken, has led you to this inevitable moment.
It's too late to mend it up and it's too late to surrender. Maybe you were waiting for the right opening to come, for that predicted move to be done... but they never arrived... actually, you never made them happen.

Your King has to go down and with it, all your expectations, all your ideas, all your dreams and your ego. Your strategy was wrongly executed or mistakenly picked. But that doesn't matter anymore, nothing you did or you didn't matter anymore. The game is over and just waits for you to succumb into your defeat.
Who is to blame? No one, but yourself. The game is fair, you knew how to play it, you decided to play it and you were owner of all the movements performed by you into it. You got scared probably? Maybe you gave something for granted? Or simply you didn't see that strike that now puts you in the hanging rope without any chance to escape?

Your Queen is still there in the board, how stupid you were to let her watch, how your imaginary kingdom was wiped away in just one move? Still, you think it was just one move that sealed your destiny. NO! Don't try to fool yourself! It was an orchestrated and perfectly executed succession for movements you weren't able to decipher, and that's why this game is not your game anymore.
The match has already written on it, someone's other name.
You won't go that way again... you won't repeat the same mistakes... you might still lose many other matches, but not for the same sake.
Let it go... drop your king... go home... and think about it.

That's it.
It's gone.
Farewell you.


Checkmate.



jueves, 16 de febrero de 2012

Siempre en el balcón...solo en Primavera.



Ella lo busca entre los presentes, lo busca discretamente. Sus ojos se deslizan entre los rostros de las personas, en su afán por encontrarlo y simplemente se requiere una ínfima fracción de tiempo para que descarte ese no deseado rostro y se fije en otro. Se mueve con cautela, pero su ansiedad se nota en su mirar. Esta noche sus ojos son azules, pero no debido a su herencia genética: están llenos de los todos los firmamentos que juntos compartieron, sus recuerdos ya no pueden ser encerrados en su memoria y se filtran alrededor de sus pupilas.

Ella lo busca, pero aún no lo encuentra, la incerteza empieza a apoderarse de su razón, ella no se da cuenta, pero poco a poco pierde el control de sus movimientos, ya no es tan precisa y calculadora como antes, es como si una a una, mil hojas de celofán fueran colocadas frente a su mirada. Una habitación tras otra, y lo único que logra ver son seres sin importancia que repisan sus vidas sin sentido aparente.

Ella lo busca, pero no sabe donde continuar. Sus pasos son más largos y y la delicadeza con la que se movia, es un simple trazo del pasado. La deseperación lleva a la interacción, incluso con aquello que se odia. Su voz se despierta y toma forma de pregunta, se propaga en el aire que llena las habitaciones sin obtener una respuesta de parte de aquellas sombras amorfas que observan sin dirección y hablan sin sentido. De repente, de una de ellas proviene algo inquietante; una respuesta.

"No lo encontrarás donde no le gusta estar." dijo aquella sombra. "Sabes que siempre ha estado en el balcón."

Ella, con una mirada autoflagelante y con un gesto que simula una sonrisa, agradece a aquella figura como una niña malcriada que acaba de ser reprendida, le da la espalda y emprende su viaje con destino fijado, llevando esta vez una brújula en su mano. Retoma sus discretos pasos, pero su aparente calma es solo una artimaña para esconder su ansiedad, esa que crece a medida que sus distancias se acortan.

Llega. Abre los ventanales que mueren en aquél enorme balcón en forma de media luna, aquél que guarda los secretos de las voces y los profundos suspiros callados por el tiempo. Y ahi está él. Está de espaldas al final del balcón, vistiendo su impecable traje negro. Apuesto como siempre, sus ojos verdes sellan su mirada con la sabiduría adquirida en todos sus años de vida, en sus kilómetros recorridos, en sus amores perdidos. Sereno, tranquilo... no hay nada que lo disturbe.

Ella se acerca y se posa a su lado. Lo mira y luego fija sus ojos tratando de mirar en la lejanía eso que él observa con infinita atención. Toma un cigarrillo, lo enciende y se lo ofrece, como en los viejos tiempos.

Él, sonríe y declina la oferta, toma su copa y bebe un poco. "Tu tiempo en mi mente, ha pasado" -él dice- "Siempre estuve esperándote, lejos de los demás, donde las voces se confunden con el sonido del viento. Siempre estuve esperándote en el balcón y mientras lo hacía miraba en el horizonte un punto brillante. Poco a poco entendí que ese punto era todo ese mundo que me perdía por estar en este elegante balcón, que estaba tan lejos que se reducía a una brillante pero mínima expresión".

"Siempre quise estar contigo, pero no sabía cómo encontrarte." -respondió ella con un suspiro- "Te busqué en lejanías, en lugares impensables; te busqué donde creía que estarías y donde quería que estuvieras, te busqué en otros ojos, en otros lechos, hasta te busqué en el espejismo de tu corazón... pero nunca te encontré". Hermosa y tenue, el viento acaricia sus palabras y sus cabellos. Brilla y calla como una estrella. Simples mortales emprenderían mil batallas por tener un segundo de su mirada. Pero él, tranquilo e inmutable, es dueño de sus deseos, es ahora inmune a su divinidad, ha crecido y encontrado esa correspondencia que nunca buscó, pero que siempre apreció. 

Un último trago se desvanece, él se acerca getil y seguramente a ella y tomándola delicadamente de su rostro contempla aquellos ojos, aquellos vórtices che han devorado tantas almas e ilusiones, masacrado corazones e historias de lujuria, y logra que los párpados los cubran: un acto de rendición. Pero él no busca la conquista; la besa en la frente y lentamente decide alejarse con una insolente y casi imperceptible sonrisa dibujada con el más fino de los pinceles. Continua caminando y abandona aquel balcón, ese balcón con forma de media luna que por tanto tiempo fue su prisión y que hoy lo ve regresar a su libertad. Camina y prosigue y pronto su silueta es cubierta por todas aquellas criaturas y entes acromáticos... se ha ido.

Ella, hermosa e incomparable, se ha convertido en la reclusa de aquel balcón, y perdida en pensamientos contempla aquel brillante punto, aquel brillante momento que muestra todo ese mundo que se perdía por estar en este elegante balcón, que estaba tan lejos que se reducía a una brillante pero mínima expresión. un bang sin escalpelos, una llama sin visión, una vida que no nació, un tiempo que no existió.

Y el viento la vuelve a acariciar... y ella sonrie de nuevo...



martes, 12 de abril de 2011

Sonata.


Trato de mirar a través de mi ventana,
pero lo único que logro ver es el reflejo de un rostro incierto, conocido y olvidado.

Porque al otro lado de la ventana yace la oscuridad:
inconfundible, impenetrable, implacable...
y sin embargo deseo estar en ella, porque ya he vivido mucho tiempo bajo la luz.

Me compadezco de la oscuridad,
porque es enorme pero tan débil;
se necesita poco para que su ausencia esté presente
y aún así no le interesa
porque sabe que llegará el momento en el cual la incandescencia no exista más
y se declare finalmente a ella, la inexorable ganadora de una carreara que tenía la certeza de vencer;

porque ella es la salida, el camino y la llegada,
y aunque cualquiera intente correr, será aplastado por su propio límite
y en ella se fundirá...

La veo por mi ventana, en los corazones de la gente,
e incluso cuando no miro, persistente está ahí.
¿Eres tu realmente la esencia y el final de todo
o soy yo que no logro ver más allá de tu presencia?

No te entiendo... solo lamento que creamos que debemos combatirte,
cuando reflexiono y concluyo que eres lo más próximo a la única respuesta.


viernes, 20 de agosto de 2010

¿Por qué dejarlo en sus manos, cuando podemos mover las nuestras?



Dia a dia, el mundo entero, entendido como sociedad y como lugar físico, se ve sometido a millones de decisiones y acciones perpetradas por cada uno de sus inquilinos. Algunos las realizan por razones genéticas, como el microscópico Streptococcus Pyogenes, una bacteria que habita en la faringe de cada uno de nosotros y se muestra inofensivo pero que en situaciones aun desconocidas induce la abominable Fascitis Necrotizante. Otros por razones biológicas-sociales como las lombrices de tierra, que a través del contacto entre ellas logran comunicarse e influir en la conducta de otra para tomar de decisiones como el siguiente desplazamiento del grupo en busca de nutrientes. La raza humana presenta una vasta gama de razones para decidir y actuar: las alegamos instintivas, políticas, biológicas, sociales, antrópicas; pero sin duda somos la única especie que tiene un historial de pensamiento que haya desarrollado un mito creacionista y tanatológico conocido y nos mostramos capaces, no solo de basar las decisiones y las acciones en estas razones, sino atribuir el desarrollo y el resultado a estas mismas: religiosas.

No es mi intención crear un debate filosófico entorno a este tema, no escribo hoy para resaltar las incongruencias de cada una de las religiones que existen en el mundo (que a mi parecer demuestran más su humanidad que su divinidad), del concepto mismo de religión, de la fe que tanto repelen los ateos, pero que a la vez una versión de ella consciente (por favor no olvidar con "sc") o inconscientemente profesan al negar la existencia sin poder probarla, de los indiferentes agnósticos, de los fervientes fundamentalistas (sin importar la religión) o de los huraños nihilistas. No. Mi intención es recordar una de las líneas que la metafísica no debería atravesar simplemente porque la polariza, genera una salida fácil para el desentendimiento de las consecuencias y permite una (aun mayor) manipulación de la información y de las personas, y he allí su principal y más peligrosa ventaja; hablo de la política.

Cuando hablo con mi mamá o con mi abuela, escucho a menudo frases como: "Eso es que dios tiene preparado algo mejor", "Es la voluntad de dios", " Si dios lo permite" o "Con la ayuda de dios". Estoy cansado de ello, pero no podré evitar que dichas frases sigan llegando de parte de ellas y de muchas otras personas que conmigo formamos parte de la población común. Y estoy, podría decir, bien con ello, porque es parte de nuestra cultura, de nuestra especie y nuestras creyentes madres y/o padres buscando lo mejor para nosotros (o lo que creen que es mejor bajo su juicio subjetivo), nos inculcan un cierto credo que nos llevará a la salvación y nos brindará felicidad eterna después de la muerte. Pero gente, estamos vivos hoy, acá, nuestras acciones tienen consecuencias instantáneas y somos nosotros perpetradores, beneficiarios y víctimas. Este tipo de frases no las tolero cuando provienen de personas que "velan" por nosotros como sociedad, que nos "representan", que toman decisiones cuyos alcances superan al individuo y transforman la comunidad.

Puede que sea algo tonto, puede que si sea una persona odiosa que busca problemas donde no lo hay y que le gusta quejarse por pendejadas, pero cuando escucho al un ministro de defensa asegurando que "con ayuda de dios todo saldrá bien para Colombia", refiriéndose al desarrollo de los encuentros que buscan normalizar la situación con Venezuela, simplemente la inseguridad y la sospecha me invade, pienso que no se hará lo necesario para que en realidad todo salga lo mejor posible para mi país, pienso que si algo sale muy mal, luego saldrá diciendo que dios así lo quería porque nos tiene preparado algo mejor. Son personas hablando con personas, cruzando sus intereses en una batalla que debería quedar en los papeles y en las palabras: allí dios no tiene nada que ver, solo lo que esas personas determinen.

La religión es una impecable herramienta de manipulación, puede dar la fuerza necesaria a un hombre para realizar un fin socialmente aceptable, como lo mostró Martin Luther King Jr. (igual sigue siendo burda manipulación, ya que el hacia "la voluntad de dios" como lo expresa en su última locución), las razones para justificar genocidios y el poder para ocultar terribles verdades (el caso de Oliver O'Grady que incluso afecta al actual papa, el entonces cardelnal Ratzinger, que se puede observar en el documental llamado Líbranos del mal "Deliver us from evil".)

Yo solo pido a un grupo de personas que se esfuercen en su trabajo, que sean conscientes de ser ellos quienes deciden el curso de numerosas situaciones, de no introducir variables que se escapan a nuestra comprensión en un juego que ya nosotros complicamos bastante, de mantener un gobierno que actua, piensa y se expresa secularmente...de recordar que en este mundo, en esta vida, dos manos trabajando hacen más que mil rezando.

sábado, 17 de octubre de 2009

De lo que siento e este preciso momento...




Siento ganas de llorar...

...pero no puedo...

jueves, 24 de septiembre de 2009

De los días en los que miro hacia atrás...

Caminamos.

Nos dirijimos a un lugar que no conocemos, nos imaginamos como serán los senderos que recorreremos, vemos los pasajes que nos rodean en nuestro ahora y recordamos con melancolía, alegría o desdén las rondas del ayer. Hoy, quiero detenerme un momento en mi recorrido, solo por unos minutos, sentarme a la orilla de esta senda, girarme ciento ochenta grados y contemplar aquellas rondas pasadas, recordar a todas esas personas cuyos caminos con el mio se han cruzado, personas que estuvieron y ya no están, personas que no fueron y quieren ser, personas que siempre fueron y aun son, personas que no vieron y aun no ven, personas que junto a mi caminaron, personas que solo una vez frente a mi cruzaron, personas que a mi camino nunca se aproximaron y aquellos que si lo hicieron pero nunca cuenta me di.

Miro atrás y la vista me deja perplejo, me parece que ya ha sido bastante el camino recorrido...curvas, rectas, altos, bajos...es un camino esculpido por el tiempo y por mis pies, por las miradas y las palabras de muchos...y por los sentimientos de otros tantos. No ha sido excesivamente duro, pero tampoco ha sido completamente sencillo llegar hasta aca. Siento un poco el cansancio que estos años imprimen sobre mi humanidad; quisiera quedarme sentado aquí, en este momento, para siempre...me siento bien en donde estoy.
Pero sé que no es posible hacerlo, porque el camino te llama, te arrastra te hace seguir caminando hasta cuando el decida de concluirse...no sé que tan lejos de mi meta me encuentro; sé que si miro hacia adelante, un gran vacío encontraré, que vas cerrando paso a paso como cuando cierras una cremallera; sé que un dia la cremallera se cerrará completamente e indicará el fin de mi camino; no me aterra la idea, solo espero que cuando suceda, no queden dientes sin cerrar.

lunes, 27 de julio de 2009

De cuando lo que hace falta es una mirada...


He perdido el sueño. Mi biorritmo es un desastre. No tengo rutina y no encuentro que hacer. Un sentimiento de desespero me invade dia a dia, me asfixia; el problema es que no sé qué es y por lo tanto no sé cómo afrontarlo.

Me despierto y ya he perdido medio dia. Tengo fuerzas para levantarme de la cama, pero mi mente repasa y no encuentra razones para hacerlo impidiendome iniciar el éxodo de mi aposento. Cierro los ojos, me concentro y pienso...pienso...pienso...¡pero en eso ya pensé ayer! ¿Acaso he encontrado los límites de mi consciencia? Es frustrante y abrumador; sé que lo es, pero ¡no sé qué es!

Un sutil movimiento llama la atención de todos mis sentidos. Abruptamente, la extraña sensación de no estar solo en mi habitación se convierte en un rompecabezas que mi mente empieza a decifrar. Giro mi cabeza para desmentir mi memoria, pero al parecer está mas lúcida que el resto de mi ser. Me da la espalda y no logro decifrar quien es. Esbelta, cabellos oscuros, lisos y en cortes cortos asimetricos. Pienso que tendrá los ojos verdes. En este punto me pregunto, ¿en realidad importa quién es?

Mi nevera está mas vacía que mi motivación...lo siento por ella si se despertara con hambre...no hay forma de improvisar. Evaluo la posibilidad de simplemente quedarme allí esperando que se despierte y simplemente se vaya...la curiosidad por saber su identidad no es algo trascendental para mi en este momento...tengo problemas más grandes...solo que no sé cuáles son. Finalmente decido escabullirme silenciosamente. Le dejo una nota y 5 Euros para que coma algo...no soy de piedra, solo que no me interesa en este momento.

Salgo de mi edificio y llego a la calle, es un dia caluroso, pero mayormente nublado. Miro a mi izquierda y a mi derecha. Nadie conocido, nadie con saludos, nadie con preguntas y nadie con respuestas. Miro al suelo y recuerdo que me encuentro en un mundo de extraños. Fué mi decisión. Era lo que quería hace un par de años. Ahora, no sé lo que quiero y tampoco lo que no quiero.

Empiezo a caminar, simplemente a caminar, sin un rumbo fijo, en cada esquina decido que curso seguir. Veo una parada de autobús pero no sé que rutas transitan por ella. No me interesa, pero tomaré uno, el segundo que pase. Mi autobús de hoy resulto ser el número 56. Subo a él; miro a mi izquierda y a mi derecha. Nadie conocido, nadie con saludos, nadie con preguntas y nadie con respuestas de nuevo, solo el conductor, un infante, un hombre de color, otro árabe o persa, tal vez, 5 señoras ensimismadas en sus pensamientos y 5 muchachas jovenes de las cuales 2 hablan entre ellas sosteniendo maletas de turista, una habla por celular, una mira por la ventana y la última me mira directamente a los ojos.

Ojos verdes, profundos, impactantes, los que llamaría unos hermosos ojos. Por un momento recuerdo cuando era lo que más apreciaba...las miradas hermosas de las mujeres...las detallaba, las seguía, las leía, me embelesaban, me perdía en ellas...de ser un tiempo atrás esta historia tomaría un rumbo diferente y tal vez mucho más interesante. Pero hoy no va a suceder eso. Mi mente se sonrie, pero mis labios no se inmutan, mis ojos la ignoran y se pierden en el horizonte. Esto está mal. En realidad debo saber qué es lo que me pasa si quiero volver a iluminar mis dias con los ojos de las mujeres.

Bajo del autobús en alguna parada y empiezo a caminar. Estoy en otro lugar, pero siento que nada ha cambiado. Camino hasta un gran parque, en el que mucha gente se ha reunido el dia de hoy. Miro a mi izquierda y a mi derecha. Nadie conocido, nadie con saludos, nadie con preguntas y nadie con respuestas una vez más. Camino entre el césped y los árboles...tal vez en ellos encuentre la respuesta...y la pregunta. Camino a lo largo de la orilla de un rio, posiblemente en sus corriente encuentre la fuente de mi alivio...y de mi enfermedad.

Mi peregrinaje no encuentra éxito en ningún lugar y mi humanidad exige atención así que me acerco al restaurante mas cercano. Es un buen restaurante, no es la primera vez que estoy allí, pero si es la vez en la que más lleno lo he visto. Entro y la puerta se cierra a mis espaldas. Miro a mi izquierda y a mi derecha. Nadie conocido, nadie con saludos, nadie con preguntas y nadie con respuestas; al menos esto ya parece una rutina. Familias, parejas, grupos de amigos o al menos de colegas o compañeros se han dado cita aquí para compartir un rato de sus vidas, o para mostrarme cuan solo estoy. Tomo una mesa para dos, ya que mi maleta también necesita descansar. Realizo mi pedido y rápidamente aparece ante mis ojos, mi cena. La comida se ve deliciosa, pero ya no sabe igual. Ha perdido su sabor, su rutina. ¿Estará tan desesperada como yo por saber qué es lo que le pasa? Termino de comer, me levanto, pago y abandono el recinto, dirigiendome a la parada de autobuses más cercana.

Sigo caminando, no me molesta hacerlo, de hecho, lo disfruto, porque es el momento en el que puedo concentrarme más...un tiempo atrás habría dicho que lo disfruto porque es el momento en el que puedo pensar y estar conmigo mismo ya que casi a nadie le gusta caminar...hoy es diferente...hoy lo hago, porque es lo único que se me ocurre hacer.

¡Un momento! ¡Debe ser eso! ¡Ahora es tan obvio! Mi problema es que estoy solo, me siento solo, porque no he dejado que nadie atraviese la barrera que puse entre los otros y yo. La solución es sencilla. Rompe tus predisposiciones y socializa. Siento una pequeña sonrisa que se dibuja en mi boca y llena de tranquilidad todo mi ser. He llegado a la parada de autobús. El próximo bus que me llevará a casa tardará un poco, así que tomo asiento y tranquilamente me pongo a esperar.

Poco después, la soledad en la parada se evapora con la presencia de una joven. Es delgada y tiene los cabellos rubios, algo ondulados y largos. No logro distinguir su rostro, pero me pareció familiar. Me levanto y me acerco a ella. Cuando se gira, mi lúcida memoria me confirma, que la conozco. Se llama Nadya, es búlgara, nos vimos por última vez hace seis meses, creo que es muy agradable y simpatica y tiene ojos verdes. Empezamos a hablar, me cuenta que ha hecho últimamente y yo le relato lo poco que he hecho. Entre palabras, el tiempo pasa, lo suficiente para que con miradas aceptemos que nos gustabamos y que aun es así, con palabras concordemos que hacer, con acciones firmemos nuestro pacto y para que llegue el autobús que nos llevará a mi hogar.

Subimos al autobús. Miro a mi izquierda y a mi derecha. Nadie conocido, nadie con saludos, nadie con preguntas y nadie con respuestas. Esta vez también miro al frente y alli está ella con sus hermosos ojos verdes que me hipnotizan y con sus carnosos labios que me invitan a besarlos. Llegamos a mi apartamento y mi memoria me pone en alerta...solo recuerda una persona saliendo del apartamento esta mañana. Me adelanto serenamente, abro la puerta con algo de temor, aunque no sé porque...no hay compromisos, no le debo lealtad a nadie...sobre la mesa veo una nota que dice: "Linda velada, me gustaría que se repitiera ¿y a ti? Llámame. Kisses. Jana. PS: eres un gran cocinero :P". La tomo y la guardo en mi bolsillo. Ella entra, cierra la puerta fuertemente y empieza a jugar conmigo. Es provocadora, tentadora, será una gran noche, además se qué me pasa, se cómo remediarlo y lo más importante: no me siento solo.

Me despierto, pienso y algo me asusta, me siento igual que ayer. Pensé que lo tenía solucionado, pero al parecer no es el problema verdadero; si eso es cierto, entonces, ¿qué es?. Tengo fuerzas para levantarme de la cama, pero mi mente repasa y no encuentra razones para hacerlo impidiendome iniciar el exodo de mi aposento. Cierro los ojos, me concentro y pienso...pienso...pienso...¡pero en eso ya pensé ayer! ¿Acaso he encontrado los límites de mi consciencia y de mis palabras? Es frustrante y abrumador; sé que lo es, pero ¡aún no sé qué es!

Un sutil sonido llama la atención de todos mis sentidos. Abruptamente, la extraña sensación de no estar solo en mi habitación se convierte en un rompecabezas que mi mente empieza a decifrar. Giro mi cabeza para desmentir mi memoria, pero al parecer está mas lúcida que el resto de mi ser. Me da la espalda y no logro decifrar quien es. Esbelta, cabellos rubios, algo ondulados y en cortes largos con capas. Aprendes algo viendo a las mujeres por la espalda. Pienso que tendrá los ojos verdes. En este punto me pregunto, ¿en realidad importa quién es?

Mi nevera está mas vacía que mi motivación y mi cajón de respuestas y preguntas...estoy cansado de esto...no entiendo qué es lo que sucede, qué es lo que me frena, lo que me asusta...tal vez estoy llegando al final de lo que mi vida lógica me puede ofrecer, estoy pasando por una crisis de la temprana edad, o es el sentimiento de que el tiempo se esta yendo velozmente y saber que no tengo control sobre eso o quizas perdi el control de mi vida y de su sentido...puede ser una o muchas cosas o ninguna...en realidad no lo sé...es probable que no sea nada en realidad y lo único que deba hacer, es llenar de nuevo mi nevera.